Ludi Romanorum

Hablar del ocio romano y pensar en los juegos celebrados en sus circos y anfiteatros es todo uno; carreras de carros, luchas de gladiadores, representación de las grandes batallas del mundo antiguo, luchas de animales, o las célebres batallas navales (naumachiae) en el Coliseo, vienen a nuestra mente. Para haceros una idea, durante el reinado del emperador Claudio, el calendario romano contaba con 150 días de fiesta; de los cuales, 93 respondían a celebraciones relacionadas con espectáculos públicos sufragados por el estado y orientadas a entretener a sus ciudadanos. Encabezan esta lista los Ludi romani, los más antiguos (366 a. C.), celebrados en honor al dios Júpiter en el mes de septiembre. Conmemoraban la victoria del legendario rey de Roma, Tarquinio el viejo, en el asedio del oppidum latino de Apiolae, en el Lazio (Italia).
 
Pero los juegos no sólo ocupaban la esfera pública, también eran parte vital de la formación de los futuros ciudadanos, por medio de su participación en un lenguaje y conjunto de convenciones básico y consensuado; necesario para desarrollar las personalidades y aptitudes necesarias para integrar a los individuos en la sociedad romana.
 

Detalle de sarcófago con escenas de juegos infantiles. Museo Chiaramonti (Roma, Nº inv. 1034).


Precisamente, este punto es el que nos ha atraído para el desarrollo de nuestros ArqueotalleresLudi Romanorum: los juegos de los romanos”. Además de potenciar el poder “aprender jugando” la procedencia de muchos de nuestros juegos, prácticamente olvidados en muchos casos, éstos sirven de base para sociabilizar al individuo y fomentar las relaciones personales; en un mundo en el que cada vez es más raro ver a los niños jugar en la calle.
 
A lo largo de todo un año, hemos estado testando los juegos y su evolución ha sido sorprendente. En un principio, valoramos el conocimiento de su origen, variantes y reglas, optando por elementos y tableros de juego realizados con materiales modernos. Junto a un estudio intensivo de las referencias existentes, el método de ensayo y error ha sido imprescindible: no os podéis imaginar la de partidas necesarias para comprender la dinámica de juegos, de los que apenas conocemos nada más que su nombre y estrategia básica. Más adelante, os iremos dando a conocer los diferentes juegos que integran la línea Ludi Romanorum , las alegrías y complicaciones que han ido deparando y las propuestas basadas en nuestra propia experiencia. Con el tiempo, la aproximación a las materias originales en las que fueron realizados estos juegos, iba adquiriendo más peso en la balanza.
 
Así pues, comenzamos a experimentar con texturas y materiales lo más cercanos a los modelos originales, piedra, vidrio, cerámica, hueso, con objeto de reproducir los efectos de sonoridad originales para mantener la calidez y fidelidad inherentes a este tipo de soportes y elementos de juego empleados en la Antigüedad.
 

No era nuestra intención llegar a emular las grandes mensae (mesas) o tabulae lusoriae (tableros de juego) halladas en diferentes villas y ciudades del imperio, sino acercarnos a aquellos tableros improvisados que suelen registrarse tanto grabados en los suelos de foros, baños o templos, así como en tablas improvisadas sobre restos constructivos, como pizarras o tegulae (teja plana romana).Por esta razón, decidimos emplear placas de pizarra como base de los tableros. Sobre su superficie, hemos ido grabando diferentes tipos de juegos de azar (abacum claudere), como de alineamiento (molendinum/duplum molendinum, petteia) o estrategia y sus combinaciones (XII Scripta y felix sex o latrunculi; entre otros).
 
Nuestra propia experiencia nos ha conducido al mundo artesanal por una vía insospechada; nuestro afán por acercarnos lo más posible a los ejemplares arqueológicos, nos ha inducido a reproducirlos, fabricando nuestro propio material didáctico para los arqueotalleres.
 
A medida que íbamos experimentando con estos elementos, los juegos iban adquiriendo personalidad propia, hasta llegar a conformar una gama específica de Artefactos Flashback.

conocelós
Surge así la línea Ludi Romanorum, que ahora os presentamos y os animamos a conocer. Hemos querido aportar un valor añadido a estos artefactos elaborados por nosotros por medio de la creación personalizada de los tableros, en combinación con el vidrio, para reproducir el tacto y sonido generado por las fichas en su recorrido por la piedra.
 
Fieles a nuestra filosofía y, al igual que el resto de artefactos, cada ludus romanorum es socialmente responsable: por cada juego adquirido, destinamos 3€ a proyectos orientados a proteger, investigar o restaurar nuestro Patrimonio. Ahora, más que nunca, forman parte de nuestra esencia, convirtiéndose en un producto Flashback por excelencia. Esperamos que os gusten y disfrutéis jugando al “romano modo“.
 
Fran et Oly
 
 

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